Matar por
hambre es terrorismo cobarde, dice Alfredo Grande. La cobardía es una categoría
política. La de las fuerzas de exterminio, cuya identidad autopercibida es
fuerzas de seguridad, cuando masacran jubiladas, jubilados, fotógrafos,
militantes. La hambruna es la planificación del hambre como política de Estado.
Una política de Estado cobarde.
Por Alfredo Grande
Imagen de apertura: Gaza, Banksy
(APe).- Yo tenía un amigo. Lo fuimos durante décadas.
Amigo personal y amigo en la tarea que para mí es el nivel más alto de la
amistad. Hasta que puse en el estado del wasap un apoyo a Palestina. No lo pudo
soportar y me dijo “se me cayó un ídolo”. Nunca fui ídolo de
nadie, pero era claro que me había caído. La verdad es que me dolió. Por varias
cosas. Por la amistad herida, por las ideas confusas, porque sabía que él
estaba conmovido.
La confusión deliberada entre antisemitismo y anti
sionismo sigue dando réditos. El sionismo busca su impunidad en esa confusión.
Pueblo semítico o semitas es un término que designa a un grupo étnico, cultural
o racial asociado con los pueblos de Oriente Medio, incluyendo árabes,
judíos, acadios y fenicios.
Una batalla cultural es justamente asociar
“antisemita” a antijudío. Y anti sionismo con anti judío.
La trampa está atada, y bien atada, como decía el
Generalísimo. Por cierto, la confusión es una estrategia deliberada de la
cultura represora. Al imponer el mandato de que anti sionismo es anti
judío, las tropelías del Estado de Israel buscan la impunidad eterna. En
realidad, como necesitan la impunidad han inventado y difundido esta confusión.
Es posible que la conciencia de culpabilidad de
Occidente de crear y hacer crecer a la bestia nazista, tenga algo que ver. O
mucho que ver. Diferenciamos culpa de culpabilidad. (Ampliaremos) La
culpabilidad dura siglos, pero debe ser expiada. Si alguien piensa que la
culpabilidad de la Iglesia Católica intentó ser expiada con el Papa Francisco,
es cosa de quien lo piensa. Yo, por ejemplo. Espero que alguno más haya. Hamás
y el terrorismo blanquean la política terrorista del estado de Israel. La peor
versión de la teoría de los demonios.
Y como sabemos que lo cuantitativo salta a lo
cualitativo, calculemos las víctimas del terrorismo de Hamás y las victimas del
terrorismo del estado de Israel.
La situación de fondo es la ocupación de la tierra
palestina. Con lo cual el terrorismo de Hamás debe ser re pensado.
No es el caso del enojo de mi amigo.
La definición de “terrorismo”, en otra trampa de la
cultura represora, ha sido amplificada a casi todo. La protesta social, y no
sólo de jubilados, es atacada como si fuera terrorismo. Obviamente (para
mí) el terrorismo es el monto de las jubilaciones. Pero cuando el Estado,
cualquier estado, utiliza el terrorismo, solamente los cómplices no dicen Nunca
Más.
Aclaro, aunque oscurezca, que el Estado puede ser
Terrorista, aunque esté planeado detonarlo. Y va detonar sobre la población más
vulnerable. En el caso del Terrorismo del Estado de Israel detona sobre
población civil, incluso niñas y niños. (La oficina de Salud palestina
publicó el listado de 16506 niños (hasta edad 17) muertos por bombardeos
israelíes. 916 menores de 1 año. 5281 menores de 6. La lista incluye nombres y
número de documento de identidad. No incluye muertos por hambre o enfermedad.)
Matar por hambre es terrorismo cobarde. Genocidio
por omisión de comida. La cobardía es una categoría política que sugiero
subrayar. La misma cobardía de las fuerzas de exterminio, cuya identidad
autopercibida es fuerzas de seguridad, cuando masacran jubiladas, jubilados,
fotógrafos, militantes.
La hambruna es la planificación del hambre como
política de Estado. Una política de Estado cobarde y acorde con cualquier angel
exterminador. Le voy a mandar este texto a mi amigo. Después les
cuento.
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