*Luego de hablar con Putin, Trump anunció que la guerra «está prácticamente terminada» e Irán podría levantar el bloqueo del estrecho de Ormuz.
*El precio del petróleo se había disparado, pero los dichos de Trump hicieron que bajara.
*Advierten que Israel, que quiere continuar la guerra, podría destruir la mezquita del Al Aksa en Jerusalén, el tercer lugar sagrado del Islam.
La agresión a Irán solo es del interés del genocida gobierno de Israel que puede estar dispuesto a utilizar armas nucleares con tal de salirse con la suya: seguir ocupando territorios desde el Nilo hasta el Eúfrates, con el objetivo de concretar el sueño de un Gran Israel cuyo mayor obstáculo es la existencia de la República Islámica.
En lo inmediato, el peligro mayor que enfrenta la Humanidad es la posible utilización de atentados de falsa bandera con los que Israel trate de conseguir que países hasta ahora neutrales se sumen al bando agresor. Tal como, se acaba de denunciar que puede haber ocurrido en Azerbaiyan, cuyas autoridades anunciaron haber desbaratado un complot iraní para volar un oleoducto.

El peligro mayor, destaca Tucker Carlson, es que Israel vuele la mezquita de la roca (Al-Aqsa) de Jerusalén (Al Quds para los musulmanes), le eche la culpa a Irán y se proponga construir sobre sus ruinas y cimientos una sinagoga: el mítico tercer templo, como pretenden no sólo los sionistas judíos, sino también los cristianos sionistas entre los que, oh sorpresa, se encuentra nada menos que el secretario de Defensa (ahora «de Guerra») Pete Hegseth (1).

La destrucción de la antiquísima mezquita de la cúpula dorada, ubicada con sucesivas remodelaciones desde hace 2736 años en el sitio donde los musulmanes creen que Mahoma ascendió a los cielos (para reunirse con Abraham, Jesús y otros profetas y seguidamente con el mismísimo Alá) tornaría irresoluble la guerra sin que pudiera atisbarse otro final que una derrota inapelable, ya fuera del Eje de la Resistencia al sionismo que articula la República Islámica, o de Israel.
Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de los razonamientos del periodista Tucker Carlson y de su diálogo con el analista Brandon Weichert (2), quien denunció estar siendo objeto de censura por sus opiniones a pesar de su proximidad con la corriente America First que llevó a Donald Trump a la presidencia por segunda vez. (3)

Tucker Carlson es famoso. Un WASP (blanco, anglosajón y protestante) del partido republicano, un nacionalista que de joven estuvo a punto de ingresar a la CIA; fue largos años presentador de noticias en la cadena FOX y un entusiasta promotor de las campañas presidenciales de Trump. Conocido por haber tenido frecuente acceso al despacho oval para departir con Trump, entrevistó a Vladimir Putin y en Argentina a Cristina Fernández de Kirchner y al presidente Milei. Se diferencia de la mayoría de los miembros de las animosas huestes del movimiento MAGA por su explícita repulsa a todo tipo de racismo y sus inquietudes espirituales (perteneciente a Iglesia Episcopal, una derivación de la Anglicana, en los últimos tiempos se aproximó al catolicismo).
Tal como le pasó al asesinado Charlie Kirk, el genocidio que perpetra Israel en la Franja de Gaza impulsó a Carlson a revisar sus posiciones respecto a lo que ocurre en el Cercano Oriente. Y es que le resulta evidente que si Trump volvió a la Casa Blanca prometiendo que retiraría a su país de todas las guerras en que estaba comprometido durante el gobierno de su predecesor, Biden, desde entonces ha atacado verbal o materialmente a una decena de países. Y no se le escapa que ese cambio de posición se dio, sugestivamente, a medida que comenzaron a aparecer evidencias de la estrecha relación que tuvo con Jeffrey Epstein, el financista pedófilo que recibió instrucción como espía directamente del ex primer ministro israelí, el teniente general Ehud Barak (4) y altos agentes del Mossad.
Ni Carlson ni quien escribe somos teólogos pero hemos tenido una educación cristiana y vemos que hay un abismo irrellenable entre los cristianos discípulos del Jesús del sermón de la Montaña y el construido por la llamada «teología de la prosperidad» promovida por los pentecostales de matriz estadounidense y brasilera (recomiendo enfáticamente ver el documental «Apocalipsis tropical en Netflix) que se presentan como cristianos sionistas, un oxímoron.
Carlson dijo que hay múltiples denuncias de militares cuyos jefes los arengan a participar en los ataques a Irán argumentando que se trata de una guerra santa, religiosa, impulsada detrás de bambalinas por Israel. Lo que coincide con la escena en la que una aglomeración de pastores pentecostales rodea a Trump en el despacho oval de la Casa Blanca fin de otorgarle un cariz religioso a su “cruzada” contra el Islam, iniciada con el asesinato (no fue una bomba sino dos o más, separadas por 40 minutos) de más de 150 niñas de una escuela primaria y sus maestros en Minab, al sur de Irán y cerca del estrecho de Ormuz.

Tras destacar que la agresión a Irán es injustificable porque no suponía ninguna amenaza para los Estados Unidos y estaban a punto de fructificar negociaciones en las que Irán iba a ratificar por enésima vez que no estaba construyendo armas nucleares, Weichert advierte que EEUU puede sufrir una aguda falta de municiones y misiles convencionales (Tomahawk) de prolongarse la guerra más allá de un mes, puesto que la base industrial de los Estados Unidos está rota y corrompida. Y que en ese lapso el barril de petróleo puede más que duplicar su precio llegando a los 200 dólares.
Subraya luego que hay varias refinerías de petróleo que han sufrido graves daños al ser alcanzadas por misiles iraníes e incluso han experimentado una destrucción total como la de Qatar, cuya reconstrucción puede llevar años.
Weichert advierte que el agotamiento de los proyectiles convencionales puede permitir que las baterías iraníes sobrevivientes, enterradas en silos subterráneos en toda la geografía iraní comiencen a derribar aviones de la alianza mataniños. Y que eso aumentaría la tentación de utilizar armas nucleares «tácticas», ya sea por parte de Trump o de Netanyahu.
Recordó luego que ya en su tercer libro, publicado en 2023 (5), advirtió que una guerra con Irán desataría una guerra mundial y que sigue convencido de que «estamos en las salvas de apertura» de una contienda global, y que la responsabilidad de su estallido será exclusivamente de los gobiernos de Estados Unidos e Israel.
Agregó que apenas hacia una hora había hablado con un alto jefe de la CIA que le confirmó que estaba en contacto diario con altos oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que tienen presencia permanente en el Pentágono. Y citó al libro «Israel, Winner of the 2003 Iraq Oil War: Undue Influence, Deceptions, and the Neocon Energy Agenda» (Israel, ganó la guerra petrolera de Irak en 2003: Influencia indebida, engaños y la agenda energética neocon) del libertario Gary Vogler, quien denunció que un subsecretario de inteligencia del Pentágono era un doble agente infiltrado que trabajaba para el Mossad (6).
Luego citó a importante general ruso que le dijo a un medio local que tiene absoluta certeza de que en irán hay un grupo de altos oficiales chinos que están trabajando en la fabricación, ya muy avanzada, de misiles hipersónicos. Y advirtió que si China se ve forzada a entrar a la guerra, lo primero que hará es destruir los satélites norteamericanos e «inutilizar nuestras frecuencias electromagnéticas» para seguidamente lanzar una lluvia de misiles ASBM aprovechando sus islas artificiales para mantener a raya a los portaviones de la US Navy.

China, agregó, dispone de una constelación de satélites que ubican a la perfección a «nuestros buques y bases», las que han sido muy dañadas por los iraníes gracias a contar con esa esa información. Y remató diciendo que la base Barhein, sede de la V Flota, está tan devastada como Gaza.
Weichert dijo también que «para China Irán es el banco de pruebas para anular nuestra tecnología del mismo modo que Ucrania es nuestro banco de pruebas para anular la tecnología rusa».
Citó luego a Brendan O’Reilly, CEO del grupo Boldyn Networks (ex BAI Communications), una trasnacional de origen británico especializada en conectividad en telecomunicaciones, construcción de redes inalámbricas de 4G, 5G, Wi-Fi y fibra para operadores, empresas y ciudades. Experto en China, O’Reilly dice no tener dudas acerca de que la ganadora de la guerra será China por su clara superioridad en potencia industrial.
Contradiciendo a la mayoría de los medios que sostienen que en los países del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (CCG) cunde el resentimiento con Irán por los daños colaterales provocados por sus ataques a las bases estadounidenses, Weichert dice que ese resentimiento se dirige a EEUU por haber retirado sus defensas antiaéreas para proteger a Israel, dejándolos desguarnecidos.
Comentó que, síntoma de la decadencia norteamericana (“suicidio nacional”, dijo), las respectivas embajadas les comunicaron a los ciudadanos residentes en Qatar y los Emiratos que se marcharan de esos países por sus propios medios pues no podrían ayudarles, mientras que el Reino Unido ejecutó un prolijo rescate aéreo de sus ciudadanos.
Tras autocriticarse por haber apoyado el ascenso de Hegseth (como Carlson, un ex presentador de la Fox) a secretario de Defensa (rebautizado como “de Guerra”) que como ya hemos dicho apoya la demencial construcción de una sinagoga, el “Tercer Templo” donde hoy se encuentra la Mezquita de Al Aksa, Weichert sentenció que el ataque a Irán “no es un paseo por el parque” y que “las cosas no van como nos dijeron que irían”.
Seguidamente se refirió al intento de utilizar a los kurdos de Irak como carne de cañón para atacar a Irán. Estimó que no fructificará porque Turquía no lo va a permitir. No dijo, lo agrego yo, que los kurdos, por más prooccidentales que sean, no pueden olvidar que sus fuerzas fueron abandonadas en Siria por sus aliados yanquis que los dejaron a merced de sus enemigos del Estado Islámico que se hizo con el control del país.
También dijo que la pretensión de financiar a los Mujaidines del Pueblo (Mujaidines al Jalk o MKO/MEK por sus siglas en inglés) es absurda por su falta de predicamento en el interior de Irán. El MKO que era una organización guerrillera de izquierda cuando participó de la revolución de 1979, se convirtió con el paso del tiempo en una banda mercenaria al servicio primero de Sadam Hussein, y luego al mejor postor, por ejemplo del Mossad, para quien asesinó a una larga serie de científicos iraníes.
Tanto Carlson como Weichert coincidieron en que Israel fomenta una guerra religiosa dentro de EEUU, entre los seguidores del Nazareno y los que han inventado un cristianismo aún más sionista que los antiguos fariseos y saduceos.
En este sentido en el video la traducción automática habla de una secta llamada “Chabad”, que articularía esta campaña en beneficio de Israel. Un error porque en inglés no existe el sonido de la letra jota, que suele ser reemplazada por la “kh” y en este caso por la “ch”. Es obvio que se trata de la poderosa secta pedófila Jabad Lubavitch, a la que Milei rinde tributo.
Tras mencionar a opositores a Trump como los gobernadores demócratas de Virginia, la ex oficial de la CIA Abigail Spanberger, y del poderoso estado de California, Gavin Newson, Weichert, le recomendó a Trump, que ordene la retirada, antes de que sea demasiado tarde. Y advirtió que Israel no lo aceptaría de buen grado, lo que vuelve a levantar sospechas de que pueden producirse atentados de falsa bandera para tratar de que la guerra prosiga.
La entrevista se hizo hace una semana, el jueves 5, y seguidamente Trump –que cambia de opinión como quien se cambia de camisa— dijo al día siguiente que la guerra solo podría terminar con la rendición incondicional de Irán.
Todo indica que Weichert tenía plena razón.
Como podrán darse cuenta, considero esta entrevista de excepcional significación. Mientras escribía, me llegó otra entrevista de Carlson. No he tenido tiempo de verla, pero la pongo a continuación por si les lectores quieren adelantárseme.
NOTAS
1) Horas antes, Hegshet había admitido que EEUU había decidido atacar a Irán obligado por Israel. Su razonamiento fue que, enterados de que Israel atacaría a Irán, resultaba evidente que Irán respondería atacando objetivos estadounidenses, por lo que se decidió participar del ataque israelí de manera «preventiva».
2) El mismo se presentó como un nerd obsesivo en su estudio de temas militares y de defensa, casi siempre en base a fuentes públicas, y añadió que sus enemigos lo llamaban «Dr. Muerte».
3) Dijo que oficiales de la inteligencia con base en Langley y Arlington han conformado una división dedicada a espiar (escuchar y ver) a los opositores; que se censuran y se quitan de las redes los videos independientes y se difunden otros hechos con IA, y que los sitios de internet opositores son bombardeados por miles de boots hasta dejarlos fuera de servicio, lo que también se utiliza para inutilizar los correos electrónicos…
4) Barak, el militar más condecorado de la historia de Israel, sucedió a la par de Shimon Peres al asesinado Isaac Rabin al frente del partido laborista, que jamás volvió a gobernar y fue desilanchándose. Tuvo activa participación en los acuerdos de Camp David a comienzos de este siglo, y culpó de su fracaso a Yasir Arafat pero la izquierda pacifista lo culpó a él.
5) Se refiere a su tercer libro «The Shadow War: Iran’s Quest for Supremacy» (La guerra en la sombra: la búsqueda de supremacía de Irán) publicado por Republic Book Publishers.
6) Analista de inteligencia militar y experto en el temas energéticos (petroleros), Vogler se desempeñó en el Ejército de los Estados Unidos durante la guerra de Irak, donde estuvo destacado. Perdió su empleo en 2013 luego de denunciar que el entonces Subsecretario de Inteligencia Militar, Michael Vickers, era, además de un alto agente operativo de la CIA (que como tal había tenido relación directa con los «luchadores por la libertad» que en Afganistán combatieron a los ocupantes soviéticos) un doble agente infiltrado en el Pentágono que reportaba al Mossad.

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