Revolución es hacer cada día de nuestro pequeño espacio, un lugar digno de habitar
"La Maldita Máquina de Matar" Pinchevsky/ Medina

lunes, marzo 24, 2025

La enfermera - Relato -

Autor  Reo West. De Fantasmas y rocanrroles. Relatos de un Oeste cercano.




“¡India sucia! ¡Mataca tenías que ser! ¡Y comunista, seguro!…¡Todos los negros son guerrilleros!" Eso era lo más suave que brotaba de la boca de aquel loco desquiciado. Y si aguanté fue porque me hacía falta el dinero pero cuando tuve conocimiento de su verdadera identidad y de todas las achurías que les hizo a esos pobres chicos la idea de apurarle los tiempos se hizo carne en mi. Dios me perdone pero aprendí a odiar a ese tipo de una manera compulsiva, como nunca en la vida. Y fue así que pasó…”

“Cuando el Gordo me dijo que estabas interesado en la historia del capitán me negué al principio. Fue hace tanto y me costó tanto enterrar aquella terrible historia. El tiempo, la distancia hacen lo suyo, ¿sabés? Pero cuando me dijo quien eras acepté gustosa. Tal vez porque quiero pasar al otro lado limpia y sin cargos de conciencia.”

“¡Cómo no me iba a acordar de vos, ruliento! Te conozco desde que eras un bebé y a la Chiquita, tu mamá y a Don Carlos, tu papá. Fuimos buenos vecinos…Ah, que lindos tiempos aquellos. Un barrio tranquilo, Sí, muy buenos vecinos… ¡Si te habré curado el empacho, la culebrilla y el mal de ojos… A veces extraño Morón. Pero ya no queda nada, ni familia, ni el puente, ni el arroyo, ni siquiera mi casa quedó en pie. Estoy vieja y he decidido que mis huesos reposen en esta tierra donde se hicieron firmes y aprendieron a sostenerme. Acá rodeada de naturaleza y con mi gente, lo único que tengo, que pasan muchas penurias y no saben cuando los latifundistas los van a correr con sus máquinas de desmonte y sus matones. El monte tiene las horas contadas por la ambición y yo también. Créeme que falta muy poco. Por eso decidí sacarme este peso de encima y contarlo todo tal cual sucedió. Pero antes quiero que me hagas la promesa de no hacerlo público hasta que la huesuda me lleve… Lo que hice, lo hice por la memoria de mi hijo y por todos los chicos y chicas de su edad que acabaron asesinados en manos de ésos hijos de puta!…”

Ya periodista y muchas décadas después viajé al Chaco con la idea de oír de sus propios labios aquella historia que me había cautivado de muchacho. Había tenido noticias de ella por El Gordo, un camionero y pariente lejano suyo que vivía en lo que es hoy el Parque Nacional El Impenetrable.

Así que no le di demasiadas vueltas al asunto, preparé la mochila, la cámara y el grabador y hacia allí partí. No fue una tarea sencilla. Andaba escaso de dinero y era temporada de lluvias… Pero siempre me gustaron los desafíos.

Llegar a lo que alguna vez había sido La Colonia Nueva Pompeya, fundada por los Padres Franciscanos italianos en el año 1949 fue casi una odisea. Abrirnos paso a través de la selva tupida a puro machetazo, embarrarnos hasta el ojete, soportar el calvario de los insectos y el calor infernal en un tramo final de película, remontando el Bermejito.

Mi Apocalypse Now chaqueño internándome, como el capitán Willard, cada vez más profundo en territorio vietcong por el río Nung en una canoa impulsada por un motorcito que tosía como un tuberculoso por aquellas aguas de colores cambiantes como el paisaje. Con cielo de enramada y manto de plantas y camalotes. Lluvias torrenciales. El rugir de fieras salvajes o el aullido lastimero de algún aguará guazú, ese lobo de patas largas, pelaje rojo y mirada penetrante.

Así iba. Esperando la lluvia de Napalm que no caería de la manera esperada. Navegando, siempre navegando al encuentro de mi coronel Kurtz que moraba en el interior de aquella jungla fantasmal.

 

Doña Dina era una persona de poco hablar. Más bien se diría que era de carácter recatado y hasta hosco con los extraños. Directa y con pocas pulgas. Honesta y servicial en extremo. Por eso me extrañó la necesidad de expresar todo lo padecido los pocos meses que trabajó al cuidado del militar.

Me sorprendió gratamente hallarla en ese paraje inhóspito rodeada de vegetación y un riacho serpenteante de aguas coloradas. Caminaba sustentada en una vara de quebracho. Delgada y encorvada. La tez de su cara más oscura y mucho más arrugada de como la recordaba. Manos huesudas pero firmes. Mascaba tabaco y bendijo a Dios al verme. Vestía su impecable uniforme blanco de enfermera. Remendado pero limpio y un estetoscopio colgado al cuello. Vivía en una choza hecha de palma y barro, con piso de tierra junto al río. Un camastro de troncos, un fogón en donde siempre bullía el agua de la pava ennegrecida por el hollín y una cruz de madera colgando en la pared. Ese era todo su patrimonio.

Allí estaba Doña Dina con sus 95 años a cuesta pero con la misma disposición hacia el otro. Vino a mi encuentro junto al cacique de la comunidad y el chamán que me recibieron con toda cordialidad.

Fueron tres días los que pasé en aquella comunidad whichi. Días de lluvias intermitentes, humedad y calor extremos. Noches de insectos y ruidos selváticos que atemorizan al visitante. Durmiendo sobre un camastro de palo. Observando el campo sembrado de estrellas sobre mi cabeza. Un cielo diamantado y por momentos de un extraño azul iridiscente. Comiendo pescado, con suerte alguna corzuela que alguno de la comunidad había cazado para compartir entre todos. Mandioca y pescado, a veces alguna fruta, reviros y cocido… el mejor que he tomado en mi vida viajera, hecho sobre las brasas en donde se queman las hojas de yerba mate y el azúcar para agregarle agua caliente al final. Una verdadera exquisitez. Ayudando a Dina en la recolección y separación de hierbas medicinales que juntábamos en la selva con el chamán.

“Un viejo loco. Deliraba. Hablaba siempre de los muertos enterrados en un bosquecito… Sesenta o setenta cuerpos… Todos pibes. Llora grita, pide perdón, se ríe. Insulta y en más de una ocasión me pidió un arma de verdad para quitarse la vida… El sabía que en una de las habitaciones de la casa, y bajo llave, estaba lo que él llamaba su cuarto de armas. Allí guardaba recuerdos de su época militar. Armas y, según pude constatar, el listado de las personas asesinadas…” Está chiflado, me dijo uno de sus hijos, también milico. Vos seguile la corriente, vieja… Hacé tu trabajo, no hagás preguntas y no le des bola."

“Andaba con su andador y un par de armas de juguete en la cintura como jugando a la guerra. Era ridículo verlo hacer la venia con sus pañales. Tenía un casco de plástico y le gustaba asomarse a la ventana simulando disparar a la gente que pasaba por la calle. Gritaba órdenes, puteaba... Era su guerra. Todo muy grotesco. Con medio cuerpo seco por la parálisis igual se las ingeniaba para tirarse cuerpo a tierra o atrincherarse detrás de los sillones y cosas así. A veces se ponía serio con la punta de la pistola en la boca y gritaba: ¡Alto ahí o me vuelo la cabeza!”

“Yo no sabía nada, ni siquiera conocía su nombre. Y lo que descubrí, lo descubrí con el tiempo y de pura casualidad. Hacía poco me había jubilado y uno de los médicos del hospital me propuso trabajar de cuidadora de un paciente los fines de semana en Barrio Parque de El Palomar. Necesitaba tener la cabeza ocupada. Había enviudado y mi hijo… bueno ya te habrás enterado lo que pasó con mi hijo… Era una buena paga y acepté. Sábado y domingo. Lo único que se me pidió fue absoluta discreción.”

Dina me contó que fue una de las primeras enfermeras recibidas en La Escuela de Enfermería creada por su coterráneo, el Dr. Ramón Carrillo. Fue el propio ministro quien la apadrinó para alejarse de la colonia y cursar la carrera y formar parte de la mítica Milicia Sanitaria de Eva Perón. Y todos en el barrio, quien más quien menos, hemos pasado por sus manos. Sea para una inyección, sea para medirse la presión o cualquier consulta referente a la salud. Siempre con su impecable delantal blanco, su cofia, sus chatitas blancas y su suéter de lana azul. Nunca la vi vestida de otro modo, salvo la vez que le tomé una foto y tuvo que cambiarse para lavar su uniforme.

Cuando aceptó el trabajo de atender al viejo militar se auto impuso ser comprensiva y tolerante. Ya estaba alertada de que era un paciente conflictivo. Era viuda y su único hijo se había suicidado hacía poco. La jubilación de $150 no alcanzaba para cubrir los gastos de una casa y le sobraba oficio para sobrellevar los berrinches de viejos locos. Se había criado en el campo y no le asustaba el trabajo duro. Sin embargo con el tiempo algo en su interior comenzó a transmutar en una especie de odio al conocer la verdadera identidad de su paciente. No fueron los cuadros, la sala de armas, la impostura marcial de su voz. La bibliografía nazi. No. Lo que verdaderamente encendió la llamita del resentimiento fue la veracidad de su relato. Que entre delirios y divagues fue asomando a la verdad.

“Al principio supuse que eran trastornos de la edad. Un viejo loco delirando… en constante lucha con sus demonios internos… pero todo cambió cuando conocí su verdadera identidad y su rango militar… Y que los cadáveres de los que había asesinado se encontraban enterrados en una fosa común en un bosquecillo detrás del cenotafio de Malvinas. Toda aquella fantasía perversa tomó forma. El capitán se hallaba atrapado en el peor de los miedos: La culpa que lo torturaba y lo devastaba mentalmente.”


“El capitán guardaba bajo llave la lista con los nombres de todos los asesinados en los cuarteles y siempre repetía sus nombres. Repito,
eran Sesenta o setenta… como en una misa negra lo oía repetirlos uno por uno, una y otra vez cada noche… Marta 26 F, Oscar 19 I, Miguel 14 E… Después supe que aquellas letras que acompañaban el nombre y la edad era la forma en que cada uno de ellos fue muerto. F= Fusilada. I= Incinerado. E= Electrocutado y así seguía…”

“Eso lo pude corroborar con mis propios ojos la misma noche que me apoderé del revólver. Alguien olvidó las llaves de la sala de armas y fue como una señal. Conozco de armas. Me crié al lado de hombres rudos y cazadores. Había armas de todo tipo y calibre en las vitrinas. Elegí entre todas un 38 corto, cromado muy bonito, con sus respectivas balas. Solo tomé el recaudo de utilizar guantes quirúrgicos, el resto te lo podés imaginar. Y te lo juro, hijo. Aquel sábado fue como si Dios me hubiese allanado el camino. La llave, el revólver, las balas… todo, todo estaba dispuesto allí, al alcance de mis manos…”

“Y mi mirada hacia ese pobre enfermo cambió de manera abrupta. La compasión dio paso al desprecio y el desprecio a la imperiosa necesidad de acabar con el maligno… Sentí asco, sentí revulsión. Mi hijo se suicidó por culpa de los milicos que lo empujaron a pelear en Malvinas y no lo pudo superar. No podía permanecer de brazos cruzados a sabiendas de que existían tantos cuerpos pudriéndose en un pozo tan cerca del monumento a Los Fantasmas de la guerra de Malvinas. Chicos de la edad de mi hijo… Lo veía beber su whisky escocés con el desprecio que ostentan aquellos que se creen superiores, retroalimentándose de odio cada día de sus puercas vidas. Orgulloso de lo que había hecho y sin una pizca de arrepentimiento. Con desdén. Un odio visceral desmedido, que se magnificaba cuando su mano temblaba imposibilitándole llevar el vaso a su boca. Ah… si pudiera volver a hacerlo, Argentina sería otra - decía -…¡Viva la Patria! - gritaba - Vaciaba el vaso de un trago y se cuadraba. Creeme, hijo. Nunca conocí a un ser tan despreciable.”

“Recuerdo que fue la noche del sábado ya domingo, alrededor de las 1:30 a.m. cuando el capitán se despierta bruscamente bañado en sudor. Siente que le falta el aire y el corazón se le dispara. Desesperado se arrastra hasta el baño. La horrible sensación de muerte inminente vuelve a acorralarlo como casi todas las noches. Me llama con desesperación, asustado.”

“La parálisis le dificulta la tarea de mojarse la cara. Bebe un sorbo de agua y respira profundo hasta conseguir aplacar los latidos y despejar su cabeza de pensamientos nefastos. Permanece de pie delante del espejo observando a ese espectro en que los años han convertido. Otrora gallardo oficial del ejército, hoy un anciano decrépito, con medio cuerpo inmovilizado por el ACV y en lucha constante con sus demonios.”

“Me insultó, hasta intentó ahorcarme. En su locura me puso el revólver de juguete en la cabeza. ¡India de mierda! ¡Montonera hija de puta! ¡Te voy a descuartizar como a una res y tirar los pedazos al rio como alimento de las pirañas!”

“No sé cómo logré zafar de sus garras. Corrí hacia la puerta y cerré con llaves. Aguardé que se calmara y volví con la medicación que tomó ayudado por el whisky que siempre escondía bajo la cama. Le quité la ropa mojada, lo aseé y lo volví a vestir con su uniforme militar. Y después… – Dina hizo una pausa para pitar largamente su cigarro. Como buscando aquellas imágenes olvidadas en el tiempo y prosiguió – Después le mostré las llaves del cuarto y el treinta y ocho cargado y lo chicaneé mal. Sabía de antemano cual iba a ser su reacción.”

— Acá tenés viejo de mierda. A ves si te animás… Esta es de verdad, no como las otras de juguete… Pero siempre fuiste un cagón. Dale viejo maricón, volate la cabeza… Mirá, fijate que bien te queda el uniforme que tanto deshonraste. ¡Asesino! ¡Asesino! ¡Asesino!

“Era domingo por la tarde. Oí el disparo. Cerré la casa y dejé las llaves en el lugar de siempre. Del resto se encargaron sus propios demonios. No volví a Morón. Fui directo a Retiro, saqué mi pasaje y acá me tenés esperando que la parca se acuerde de mi…”

Desde el lugar en donde nos hallábamos podíamos ver las aguas del río discurrir mansamente en las tonalidades doradas de un atardecer empalidecido por el relato de Doña Dina y aquel abrazo sin lágrimas.

– Adios y cuidate mucho ruliento

– Adios, Doña Dina de mi corazón.

– Nos vemos del otro lado, querido. – me dijo al despedirme en su lengua natal.

– Allí estaré cuando Dios lo disponga.

Doña Dina, La enfermera, falleció a los pocos días de aquel encuentro. Dicen que murió fumando y con la vista fija en las rojizas aguas del Bermejito y que fue enterrada en la Colonia con su inmaculado uniforme de enfermera envuelta en una nube de mariposas blancas, la danza amorosa de una bandada de flamencos de plumaje encendido que se refrescaban las patas en los bañados,  y el llanto lastimero del aguará guazú rasgando el monte chaqueño.

¡NEVER MORE IN THE PUTA LIFE!

 


domingo, marzo 23, 2025

Vox Dei sinfónico La Biblia 50 años - Ricardo Soule.


 

VALIJEROS.

 


 ¿Quién es Leonardo Scatturice, el «servicio» millonario que conecta a Trump con Milei y a la CIA con la SIDE?

Ivy Cángaro y Mauro Federico publicaron en el portal Data Clave un impresionante torrente de datos que certifican sin lugar a dudas los vasos comunicantes que unen a la ultraderecha estadounidense que respalda a Donald Trump con la que aquí hace lo propio con Javier Milei, cuyo cerebro rasputinesco es Santiago Caputo.

Esos vasos comunicantes comenzaron a salir a la luz cuando un Bombardier Global 5000 aterrizó en Aeroparque procedente de Miami y de él bajo (al menos que se sepa) una sola pasajera (a pesar que es lujoso avión puede transportar hasta 19 y tres tripulantes) Laura Belén Arrieta.

Al mismo tiempo de ese desembarco alguien (según Perfil, el monotributista Caputo) le ordenó a la Aduana y a la Policía de Seguridad Aeronaútica (PSA) que no husmeara qué tenían las siete u ocho (según las versiones) maletas que estaban en su bodega.

Insólitamente, el avión permaneció más de siete días en el hangar de Royal Class, la empresa de «taxis» aéreos que fue de Alfredo Yabrán, antes de decolar rumbo a París, es de suponer que sin las misteriosas valijas.

Pues bien, aunque no está claro si traían billetes de oscura procedencia (como las que a comienzos de los ’90 del siglo pasado traía el menemismo para «lavar» el producto del narcotráfico, también desde Miami y a veces desde Nueva York) elementos electrónicos de contrabando con cuya venta contribuir a solventar las campañas electorales y difamatorias del gobierno, o tal como parece, sofisticados equipos electrónicos para una SIDE dedicada a espiar a la oposición, violando la la ley…

Poco a poco y tirando de la negra frazada que cubre estas actividades delictivas, periodistas de distintos medios van centrándose en el papel protagónico que ha cumplido y cumple un ex agente de la SIDE, aparentemente exitoso empresario originario de Lanús (como Mario Caserta ¿lo recuerdan?) , desde Miami, La Meca del contrabando. Donde la CIA, la DEA y los demás servicios de inteligencia de los Estados Unidos articulan trapisondas con los colegas vasallos de la Subamérica indoibérica.

La clave, parece claro, está en el papel cumplido por Leonardo Scatturice, que de él se trata. Scatturice parece ser el dueño tanto del avión como del hangar, en sociedad con Diego Colunga, al que Santiago Caputo puso al frente de Aerolíneas Argentinas

Para dilucidar el misterio de este hombre hoy multimillonario originalmente vinculado a la policía bonaerense,  Pájaro Rojo elige realzar los aportes de Data Clave, y también el hecho por Daniel Pozo en Tiempo Argentino. Es posible, si, que la denuncia de que las valijas no fueron inspeccionadas, surgida de la Aduana, haya sido fogoneada por un sector de la SIDE rival de Scatturice.

Lo puesto en evidencia a partir de los dichos de Carlos Pagni es muy fuerte. Agárrense.

PS: Bastante después de publicada esta nota, leí la que escribió Hugo Alconada Mon en La Nación. Es muy buena y aporta datos muy importantes como que Scatturice actuó en tándem como Antonio Stiuso al denunciar al titular de la Aduana, el ex militar carapintada Juan José Giménez Centurión, denuncia que habría de revelarse infundada pero que sirvió para forzar su alejamiento de la Aduana  

De empleada de Tarjeta Naranja en Lanús a valijera libertaria:

¿Quién es y para quién trabaja Laura Belén Arrieta?

El periodista Carlos Pagni reveló que llego a Ezeiza desde Miami en un lujoso avión privado con valijas que no pasaron por la Aduana. «Una orden de arriba dijo que no hay que mirarlas», le habrían dicho al personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Arrieta es miembro de dos organizaciones políticas de ultraderecha que apoyan a Javier Milei y financian a sus partidarios.

De empleada de Tarjeta Naranja en Lanús a valijera libertaria: ¿Quién es y para quién trabaja Laura Belén Arrieta?

Este lunes, el periodista Carlos Pagni denunció en su programa de LN+ que en la Aduana existe preocupación por un presunto caso de ingreso irregular de equipaje en Aeroparque. Según indicó, una orden superior habría impedido revisar las valijas de una pasajera que arribó en un vuelo privado desde Miami.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Aduana habrían intentado realizar un operativo, pero recibieron la orden de no inspeccionar el equipaje: «Una orden de arriba dijo ‘no hay que mirar nada acá’».

El periodista aclaró que la versión aún debía ser verificada, pero agregó que dentro de la Aduana dan este hecho como cierto y que las autoridades están inquietas por lo ocurrido. La historia parece repetirse desde las valijas de Amira Yoma (1), pasando por las de Antonini Wilson, las sospechas de dinero sin declarar para financiar campañas políticas vuelven a tomar forma en tiempos mileístas. 

¿Quién es la pasajera y a quienes responde?

Laura Belén Arrieta está ligada a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), espacio que hace encuentros bimestrales en diferentes partes del mundo y de los que participó –entre otros argentinos–el presidente Milei.

La primera intervención de Milei en CPAC fue en Washington en febrero de 2024, cuando viajó especialmente para el evento acompañado por una comitiva de doce personas entre quienes se estaban su hermana, Karina Milei, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Allí se reunió por primera vez con Trump, que estaba en plena campaña como candidato presidencial por el Partido Republicano.

Al encuentro en la ciudad de Buenos Aires, en noviembre de 2024, vinieron el ex presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y su hijo y diputado federal por San Pablo, Eduardo Bolsonaro; el diputado español y líder de Vox, Santiago Abascal; y la presentadora televisiva y nuera de Donald Trump, Lara Trump.

También viajaron a la Argentina para formar parte de la CPAC el principal estratega político de Trump, Barry Bennett; el creador del movimiento libertario de Estados Unidos y tres veces candidato a presidente, Ron Paul; el presentador Ben Shapiro; el productor de Sound of Freedom y referente de la derecha en México, Eduardo Verástegui; Kari Lake, ex candidata a senadora del Partido Republicano, y Rafael López Aliaga, alcalde de Lima.

El ministro de Economía Luis Caputo y la ministra Bullrich fueron algunos de los representantes nacionales. Junto con ellos participaron el politólogo libertario y director de Fundación Faro, Agustín Laje (hoy en la mira de la Justicia por la estafa cripto); el diputado nacional por la Libertad Avanza, Santiago Santurio; el secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo; el legislador bonaerense Agustín Romo; y el influencer libertario Daniel Parisini, conocido en las redes sociales como “el Gordo Dan”, fundador de la fuerza parapolicial (supuestamente virtual) llamada «Las Fuerzas del Cielo».

Matt Schlapp (foto) es el presidente de CPAC, y su hija Mercedes, a quien llaman Mercy, tiene también un cargo directivo. Ambos fueron parte de la comitiva que viajó a Buenos Aires. Schlapp y su hija también tienen otra organización de lobby, Tactic, creada durate la campaña presidencial de Trump con la finalidad de promover su figura. Y aquí aparece el primer dato curioso de esta historia:
Además de Schlapp, su hija Mercy Barry Bennet aparecen en la nómina de la institución Laura Belén Arrieta y un  argentino, Leonardo Scatturice. ¿Qué hace que esta mujer de 32 años, argentina residente en Miami, integre tanto la CPAC como Tactic. Posiblemente sea por el vínculo que Arrieta tiene con Scatturice. Ambos provienen del municipio de Lanús.

El apellido Scatturice slió a la luz pública cuando luego de pasar por la policía bonaerense pasó a  integrar las filas de la Agencia Federal de Inteligencia (antes y después, SIDE) y de vivir en Lanús en una modesta casita al Hotel Faena.

Scatturice se dedica a negocios tecnológicos: aparece como CEO de OCP Tech, con vínculo con la norteamericana Cisco. Antes armó C3 Consultin; fue socio del agente de la CIA Frank Holder y protagonista de la compleja causa Dark Star (2)con espías espiándose entre sí.

En la actualidad, el ex espía vive en Miami, tiene veinte empresas registradas a su nombre y al de su pareja, Pamela Poveda, todas en la misma dirección: 333 SE 2nd Av Suite 2810 de Miami. Una de esas empresas se llama COC, y tiene tres variantes de registro: COC Ventures Llc, COC Holding Llc y COC Global Enterprises Llc. La vicepresidenta de esas empresas cuya titularidad es de Scatturice es Laura Belén Arrieta. 
A Scatturice se le adjudica haber colocado en la nueva DGI a otro hombre de la vieja SIDE que también estuvo en la AFI, Andrés Vázquez, un contador que dirigió la estratégica Regional Sur Metropolitana y que conservó su puesto a pesar de que se le encontraron cuentas bancarias en el exterior.

Scatturice es amigo de Santiago Caputo y tiene vínculos políticos, económicos y empresariales tanto entre los lobbistas de Trump como en la extrema derecha y los libertarios argentinos.

Ese entrecruzamiento sería motivo del financiamiento de la campaña política para las elecciones de medio término a través de la CPAC, posible remitente de las valijas que trajo Arrieta. 

¿Por qué se cree que CPAC financia, por lo menos, invitaciones y viajes? Porque lo dijo el mismo Agustín Romo cuando le preguntaron cómo había viajado a Hungría, en abril de 2024, para participar de la Conferencia realizada en ese país, donde fue orador.

Los inicios

Laura  estuvo en pareja con Hernán Alejandro Asim, un futbolista que pasó por El Porvenir; luego trabajó en la financiera Tarshop S.A (responsable de Tarjeta Shopping) y más tarde en la compañía de inversiones Casino Buenos Aires S.A.

En 2013, cuando tenía 21 años, Laura Belén fundó Confort Limp S.A. en sociedad con su hermano Fernando Ariel Arrieta. La empresa tenía por fin el suministro de servicios de limpieza en la zona de Gerli. Fernando Ariel es un especialista en normas ISO que también revista en la actualidad en la CPAC. Se sacó fotos en la Casa Rosada el pasado mes febrero y tiene militancia activa dentro de LLA. Ambos se criaron en un hogar muy humilde de Lanús.

En 2012, cuando tenía 20 años, obtuvo su primer trabajo en Tarjeta Naranja. De ahí pasó a trabajar en Camino del Rey, una casa de artículos de cuero. En 2016 estaba empleada en una inmobiliaria y un año después fue azafata en la empresa aérea Flyest, que quebró en 2021. Tras lo cual volvió a trabajar en una casa de artículos de cuero, Voreno, para finalmente dar el salto a la empresa de Scatturice, OCP Tech, en julio de 2024. Casi instantáneamente fue nombrada vicepresidencia de COC, firma que había sido constituida poco antes, en febrero de 2024. Un crecimiento vertiginoso. 

Como si esto fuera poco, hace un mesLaura publicó en su cuenta de Linkedin que comenzó un nuevo trabajo como miembr del Board of Directors de Surjet Charter And Management, empresa de aviación creada hace apenas un año. Tan nueva es que aún publica en diversos medios pedidos de personal aeronáutico. Eso si, cuenta con naves propias y de lujo, y entre sus clientes top figura el futbolista argentino Sergio Kun Agüero quien, de algún modo, también quedó enredado en la causa $Libra, pues uno de sus amigos fue estafado.

Si bien Laura Belén Arrieta ya había trabajado en una empresa aérea de cabotaje, llama la atención que sea  directora de Junta, un puesto altísimo que, además, va en paralelo con su rol de vicepresidente de COC, cuando hace solo un par de años era una vendedora de camperas de cuero. Quizá ese ascenso social tenga que ver con, nuevamente, con su relación con Scatturice, ya que su cuenta de Linkedin hace un mes, publicó un agradecimiento a Sccatturice que éste retribuyó.¿Qué tiene que ver Scatturice con Surjet Charter and Management? Esto abre un nuevo interrogante ¿Laura Belén Arrieta viajó a la Argentina por esa línea aérea, de la que es flamante directora?

Los negocios libertarios

Quién es Leonardo Scatturice, el jefe de la valijera Laura Arrieta

El ex espía radicado en Miami maneja negocios y relaciones con los servicios secretos de Estados Unidos. Sus nexos con el gobierno de Milei.

Quién es Leonardo Scatturice, el jefe de la valijera Laura Arrieta
Scatturice es el pelado de saco a cuadros.
POR DANIEL PONZO

Laura Belén Arrieta tiene 32 años. Fue azafata y trajo hace un par de semanas unas diez valijas desde Miami, EE UU, que según denunció el periodista Carlos Pagni en La Nación, no tuvieron supervisión de la Aduana por una “orden de arriba”, lo cual fue desmentido por el ente gubernamental. Pero, al parecer, ese podría ser el menor de sus problemas.

Arrieta es miembro de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), una liga conservadora de ultraderecha de Estados Unidos, que encabeza el presidente Donald Trump y de cuya última reunión participó su par Javier Milei.

Hasta allí todo bien. También es vicepresidenta de la empresa COC Global Enterprise, que lidera Leonardo Scatturice, quien justamente actúa de contacto entre los dos presidentes por interposita persona. Además de representante de la CPAC en la Argentina y miembro activo de la organización, es sponsor de encuentros de la AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina) y participa de otras organizaciones como Tactic, que promueve la figura de Trump. Scatturice está vinculado con Matt Schlapp, un lobbista y exdirector de Estrategia Política de la Casa Blanca, y Barry Bennet, uno de los principales estrategas políticos de Trump. Por esa vía, y a través de Santiago Caputo y su hermano Francisco (que maneja las finanzas de la fundación El Faro) por el otro lado, Scatturice oficia de enlace entre Milei y Trump.

A Scatturice se le adjudican más de una docena de empresas. Por caso, es CEO de OCP Tech Global IT, una tecnológica con sede en Miami y vinculada con la norteamericana Cisco, la empresa que maneja buena parte del mundo de las criptomonedas a través de su plataforma de blockchain. También se vincula con el mayor sitio de intercambio de esos valores ByDFi. Según varios especialistas en la materia, apenas se lanzó $Libra hubo un intercambio (swap en la jerga) entre esa memecoin, atribuida al entorno de Milei, y $Melania, en referencia a la esposa de Trump, impulsada por ese mismo grupo manejado por Hayden Davis. En 2023, OCP Tech calificó para la norma ISO 37001, conocida como Sistema de Gestión Anti-Soborno.

Scatturice es especialista en paraísos fiscales y fue quien, como asesor ad honorem, le acercó a Santiago Caputo otro ex agente de la Side, Andrés Vázquez, para que fuera designado por Milei como jefe de la DGI, tal como sucedió también con Andrés Velis en la Aduana. En Miami, la familia de Milei tiene una sociedad llamada AlKary conformada por Alicia, la madre, y Karina, la hermana del presidente, junto a su padre Norberto y una persona más, con la que compró departamentos por U$S 2,7 millones. Se desconoce si Scatturice tiene que ver con el manejo de ese dinero y la creación de  esa sociedad.

Según escuchas en la causa Dark Star por espionaje (se pincharon más de 800 teléfonos y las escuchas se compilaron en 16 mil fojas y centenares de CDs) Scatturice se presentaba como “retirado de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal” y habiendo trabajado en temas relacionados con el narcotráfico en varios aeropuertos. También fFue CEO de la agencia C3 Consulting y trabajó para FTI Consulting, de Frank Holder un ex agente de la CIA que sirvió al embajador de Estados Unidos Terence Todman, durante el gobierno de Carlos Menem. Mientras Alfredo Yabrán era investigado por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, Holder estableció estrechos vínculos con Eugenio «Pipo» Ecke, jefe de seguridad del Grupo Exxel, encabezado por el uruguayo Juan Navarro Castex Ocampo. Cuando Yabrán se suicidó, el Hrupo Exxel se quedó con la mayor parte de las principales empresas que había constituido el imperio forjado por él. En esa maniobra el ex embajador Todman, Holder y Pipo Ecke fueron protagonistas. A su vez Ecke era socio de los hermanos Claudio y Fabián Picón, financistas del fiscal Alberto Nisman y contratistas de la CIA, con cuentas, otra vez, en Miami. Por aquel entonces, Holder creó Kroll, una de las mayores agencias de investigaciones de América Latina, conocida como «la CIA privada». Más a Después fundó Holder Internacional, una empresa también con base en Miami. Según los investigadores del escándalo Dark Star, en las escuchas Scatturice parecía ser un subalterno de Holder.

Según La Nación, Royal Air o Royal Class, tales son su nombre real y el de fantasía, es la empresa dueña de hangar donde quedó alojado ¡durante ocho días! el avión del que desembarcó viajó Arrieta. Tanto Royal como la lujosa aeronave parecen ser de Scatturice a través de su empresa COC Global Enterprise. Uno de quienes la controla es Diego Colunga, también director de Aerolíneas Argentinas a instancias de Santiago Caputo, y socio de Scatturice en AJS Jet SA. Durante décadas, Royal Class perteneció a la familia Yabrán.

LAZOS FAMILIARES

Fernando Arrieta, hermano de la valijera y actor fundamental en la trama de secretos y negocios

Dirige la Fundación Dale, un organismo dedicado al armado político de LLA en la Provincia de Buenos Aires y CABA. Ingresó por lo menos tres veces a Casa Rosada en los últimos meses y se entrevistó con Santiago Caputo. Tiene, además, una empresa dedicada a la comercialización de software y hardware y es ese tipo de material, según algunas fuentes, el que habrían contenido las valijas.

 

Las ramificaciones del escándalo que involucra a Laura Belén Arrieta tras su paso por Buenos Aires no se detienen. Ahora el foco está puesto en Fernando Ariel Arrieta que, como su hermana valijera, nació en Lanús en el seno de una familia humilde. Es su hermano mayor, tiene 35 años y sigue viviendo en el barrio aún hoy, con su esposa –una empleada del Municipio de Lanús– y sus dos hijos pequeños. Es autónomo y en AFIP está registrado en servicios de asesoramiento y gestión empresarial desde que se inscribió en 2015.

En 2012 se asoció con su hermana y juntos pusieron una empresa de limpieza, Confort-Limp, con operatoria en la zona de Gerli. Aparentemente no les fue bien porque al poco tiempo ella entró a trabajar en Tarjeta Naranja y él pasó a trabajar en relación de dependencia para el Grupo Lym S.A, una empresa de asesoramiento empresarial, y luego con Marcelo Silvestrin, en el mismo rubro.

En su perfil de Linkedin aparece algo curioso: entre 2007 y 2012 fue asesor de un diputado nacional. En 2022 pegó el salto, se independizó y junto a su esposa Flavia Juárez y a su madre Marta Sayour, armaron la sociedad International Accreditation Center Latam S.A., dedicada a la formación y certificación de Normas ISO. Además, Fernando pasó a dirigir GCerti Latam –nombre que tiene registrado– con una sede en el barrio porteño de San Telmo y otra en Puerto Madero, firma  en la que tiene un rol preponderante Catalina Wandyk, la influencer libertaria que tiene un programa de streaming con Marco Palazzo, fervorso mileista conocido como «el niño nazi. Catalina se presenta en las redes como «embajadora de GCerti-Latam».

En las últimas dos semanas y también en Linkedin, Fernando Ariel Arrieta republicó notas acerca de la empresa OCP Tech, propiedad de Leonardo Scatturice donde trabaja su hermana Laura Belén. En el alambique libertario, todos los vínculos parecen retroalimentarse. 

En la misma sintonía y mientras desplegaba su actividad política en La Libertad Avanza y viajaba por el mundo, Fernando Arrieta fundó en octubre de 2024, también en sociedad con la madre, la empresa Iso Advance S.A., dedicada al “desarrollo de servicios informáticos, desarrollo y ejecución de servicios tecnológicos de software y hardware, difusión y comercialización de archivos, distribución y comercialización de software”.

La fundación Dale

En 2024, Arrieta armó su propia fundación llamada Dale. «Promovemos las bases de una sociedad más próspera, libre, inclusiva y en paz. ¡Unite a nosotros y sé parte del cambio que Argentina necesita!”, es su slogan. Tiene sede en la calle Piedras 625, dónde está la empresa GCerti-Latam que él mismo dirige.

En la página web de «Dale» no existe ningún dato de quienes conforman la misteriosa fundación, ni detalle alguno de sus integrantes, ni actividades concretas realizadas o por ejecutar. Es una página difusa e improvisada. La Fundación no aparece en los registros públicos oficiales, ni tiene cuentas bancarias para donativos. ¿Cómo se solventa si no está registrada, no da talleres o cursos pagos ni tiene sponsors visibles?

Su perfil de Instagram fue abierto el pasado mes de diciembre y sus primeras publicaciones tienen que ver con la participación de Fernando Arrieta y su organización en el Foro de la CPAC que se hizo la primera semana de ese mes en el Hotel Hilton de Buenos Aires. De esa ocasión es, precisamente, la foto del hermano de la valijera con Karina Milei.

Sin embargo, con otros armadores políticos tuvo actividades antes y después de ese evento. Arrieta recorre la provincia de Buenos Aires municipio por municipio, para dar charlas acerca del fortalecimiento de pymes, la excelencia pública, la comunicación política, la situación de Venezuela. Aparentemente abarca todo tema que se cruce en su camino pues la finalidad principal parecería ser el armado político de LLA en PBA y en él, lograr un rol de peso de la Fundación. La relación aceitada de Arrieta con Sebastián Pareja y con Pilar Ramirez es fundamental para esos fines y parecen trabajar muy bien en equipo.

En la Fundación Dale también tiene un rol relevante Catalina Wandyk, quien también participa de CPAC y quien como Arrieta, estuvo en Casa Rosada por lo menos dos veces en los últimos meses. De hecho, Arrieta estuvo también en dos ocasiones reunido con Santiago Caputo, según los datos de ingresos aportados por el usuario de X @criminalmambo.

El 11 de julio de 2024 Arrieta mantuvo una reunión desde las 18.13 hasta las 19.13 con la mano derecha de Javier Milei. Volvió el 12 de diciembre por la puerta de Balcarce 24 y permaneció desde las 19:42 hasta 20:03. En febrero volvió y se tomó fotos en diversos espacios de la Rosada, como las escaleras y el patio de las palmeras, que luego subió a sus redes.
Fernando Arrieta, el hermano de la valijera, un actor fundamental en la trama de secretos y negocios

¿Vínculos y negocios?

El viaje de Laura Belén Arrieta, la ex azafata de Lanús que reside en Miami y que llegó en un vuelo privado al aeropuerto Jorge Newbery proveniente de Miami y con destino final en Francia, parece ser parte de una trama y un revés que crece y empieza a mostrarse.

Fuentes diversas señalaron que el contenido de las valijas que intentó ingresar la exazafata y que presuntamente no fueron revisadas tuvo que ver con «equipamiento de software y hardware para la SIDE». En otros corrillos, se sostiene que Fernando Arrieta pertenecería al organismo de espionaje y esto bien podría ser posible si se tiene en cuenta que el jefe de Laura Arrieta, como señaló Data Clave, es Leonardo Scatturice (que tiene veinte empresas registradas solo en Miami), un ex jerarca del organismo de investigación.

La sospecha es que la fundación de Fernando Arrieta podría ser un buen escudo para blanquear dinero negro destinado a la política, en un año electoral.

NOTAS

1) Cuñada y secretaria privada del presidente Menem, Amira Yoma encabezó la organización de un ingente tráfico de valijas repletas de billetes de dólares procedentes del trafico de cocaína y otras actividades ilícitas que pasaban por Ezeiza sin ser revisadas porque el jefe de los vistas de Aduana era el coronel sirio Ibrahim al Ibrahim, entonces esposo, bígamo, de la propia Amira. Esas valijas eran llevadas a Uruguay y su contenido «lavado» en sus bancos.

2)  Según dictaminó el fiscal federal Federico Delgado que la investigó esta causa  fue «armada» por «Jaime» Stiuso, hombre fuerte de la SIDE, para espiar a rivales, opositores y funcionarios chantajeables. Delgado llegó a la conclusión de  que se había iniciado en octubre de 2011 con una falsa denuncia de la SIDE contra la consultora privada Dark Star –a la que se acusó de espiar para Gran Bretaña– lo que le dio pie para acumular escuchas sobre una larga lista de potenciales escándalos, desde sobornos a jueces, utilización de testigos falsos, posibilitar «carpetazos» a funcionarios, intervenir ilegalmente teléfonos de periodistas, escudriñar vínculos de los barrabravas, acusar al jefe del Ejército  teniente general César Milani de realizar tareas de inteligencia interna  y recabar datos sobre el entonces presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, entre otras matufias.