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"La Maldita Máquina de Matar" Pinchevsky/ Medina

domingo, enero 24, 2021

CASO NISMAN. La ímproba lucha de Clarín por ocultar lo que comienza a ser evidente hasta para los necios

Una serie de investigaciones demostraron palmariamente que el fiscal Alberto Nisman obedecía a dictados de la Embajada de los Estados Unidos y el Mossad israelí; que recibía cuantiosas sumas de dinero de, entre otros, el recientemente fallecido Sheldon Adelson, “El rey de las Vegas”, que a su vez era un fuerte auspiciante tanto de Donald Trump como de Bibi Netanyahu. Esas investigaciones (entre otras la cobertura para Página 12 de Raúl Kollmann e Irina Hauser, mi libro “Caso Nisman: Secretos inconfesables” y el lapidario, concluyente “¿Quién mato a Nisman?” de Pablo Duggan) también demostraron sin lugar a dudas que Nisman se suicidó. Pues bien, hace unas horas, en el estudio de AM750 y durante la emisión de “El gato escaldado”, leí por encima Clarín y vi que le dedicaba muchísimo espacio al sexto aniversario del hecho, con el evidente propósito de sostener a como diera lugar el embeleco de su asesinato (¿por un comando mixto venezolano-iraní entrenado en Cuba y arribado en Buquebús desde el Uruguay? tal como postularon Eduardo Van der Kooy y Elisa Carrió, la más estentórea de la cohorte de chirolitas del Grupo) con la clara intención de desviar la atención de las últimas novedades: que el nuevo juez de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, se decidió a hacer lo que que habría que haber hecho desde un principio: investigar a quienes servía como mercenario Nisman (y también a quienes “les cortaba boleto”, extorsionaba o coimeaba), cuanto dinero mal habido recaudó, y si tuvo socios en dichos menesteres, tan ilegales como furtivos. Y a embargar todos sus bienes, que hasta ahora disfrutaban libremente su madre y hermanas.

En la radio nos preguntábamos con Daniel Santoro (El Bueno, pintor, filósofo y columnista de “El gato escaldado”) cuan irrespirable ha de ser el aire en la redacción de la calle Tacuarí. Porque si bien hay redactores que muy previsiblemente se avendrán con gusto a la guía de jefes tan sórdidos como Ricardo Roa (que como la Pato pasó de partisano del movimiento a lameculos del poder económico) como, por ejemplo, la Natasha de apellido impronunciable, correveidile de las embajadas, está más allá de nuestra imaginación como pueden convivir redactores orgullosos de su oficio con la necesidad de crear una realidad paralela, tan bizarra que no podría imaginarla Clark Kent ni en sus peores pesadillas. Y su inevitable correlato: mentirle a los demás y mentirse a uno mismo procurando autoconvencerse de que Nisman era un fiscal probo que fue asesinado (¿por un comando mixto venezolano-iraní entrenado en Cuba que llegó en Buquebús desde Uruguay como postularon Eduardo Van der Kooy y Elisa Carrió, la más estentórea chirolita de Magnetto) por orden de Cristina.

¿Cómo vivir chapoteando en detritos sin enfermar? ¿Como seguir ocultando que durante toda una década fuera de estas labores delictivas y de pasear por el mundo con bellas jóvenes de alquiler solventadas con fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia lo único que hizo Nisman fue evitar que se identificara a los instigadores y autores materiales de los bombazos que demolieron la AMIA de modo que se pudiera seguir acusando retóricamente a Irán aunque no hubiera no ya le menor evidencia de la responsabilidad de su gobierno sino tan solo siquiera de algún ciudadano persa?

Ofrezco a continuación una entrevista al ex juez Rodolfo Canicoba Corral, que tuvo la causa y fue sometido al fuego graneado de la “mesa judicial” de Macri por no avenirse a seguir el guión oficial y, seguidamente, una nota de Alejandra “Campanita” Dandán, que actualiza las novedades del caso…

PS: Una vez publicada esta nota veo/escucho a Rolando Graña, que explicó muy bien las últimas novedades de la causa, así que lo agrego como bonus track o yapa al final de todo. Así si a usted estimado lector o lectora le gano el hastío, tiene fiaca o carece del tiempo para leer/asimilar tanta información, remítanse a este video que lo hace muy bien.

PS2: Mis fuentes me dicen que el Banco Hapoalim (creado por la Histadrut, la central obrera israelí) jamás tuvo una sucursal en Colonia, aunque si en Montevideo y Punta del Este, por lo que Nisman nunca pudo tener una cuenta en esa sucursal inexistente, aunque si, quizá, en el Discount Bank, una creación de miembros prominentes de “la cole” en 1958 que tiene una rica historia.   

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